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En La Saiba temen hasta asomarse a la puerta

En La Saiba temen hasta asomarse a la puerta

El grito de Alicia López atraviesa el ventanal abierto del balcón de su casa. “¿Quién es y qué desea?”, pregunta temerosa, sin asomarse. Luego de unos segundos saca la cabeza de a poco y con los ojos sondea la calle Las Gaviotas, de la ciudadela Los Almendros, donde está ubicada su vivienda de dos plantas.

Para salir, primero confirma quién está tocando la puerta, porque allí mismo, frente a esa entrada metálicaantisociales le han arrebatado la cartera en tres ocasiones, sin siquiera darle tiempo a meter la llave en la cerradura.

Un patrullero de la policía ronda ese sector del sur de la ciudad, pero Alicia, si no conoce a quien la visita, no se atreve a bajar del balcón. Desde allí la mujer, de 69 años, detalla el último susto que tuvo.

Su sobrino daba una fiesta. Era de noche y una jovencita arribó a la celebración. Asimismo, apenas estuvo parada en el portal, llegaron unos motorizados y le quitaron el celular.

Por eso no confía en nadie, ni en los policías porque, según ella, los ladrones se disfrazan de lo que sea y no dejan vivir tranquilos a los moradores de esa ciudadela y de sectores aledaños como La Saiba y General Villamil.

Frente al parque de La Saiba, en la F y Bogotá, Emilio Bruzzone cuenta que no es la primera vez que los delincuentes aprovechan las reuniones para robar a quienes festejan. En esa misma calle, donde reside junto a su mamá, Luz Marina de Bruzzone, los pillos han ingresado en al menos cuatro viviendas. La de ellos fue saqueada el 31 de enero de este año.

Luz Marina aún está aterrada. Se llevaron lo que había dentro de las cajas fuertes, además de equipos de computación. El valor sentimental de lo perdido supera al económico. Lo que había allí no solo eran joyas, sino recuerdos de su esposo, quien falleció hace cinco años. “Ya uno no puede estar seguro ni en su propio hogar”, se lamenta.

El subteniente Marco Novillo, de la Unidad de Policía Comunitaria (UPC) que resguarda a las ciudadelas, reconoce que el lugar es conflictivo y entre las principales alertas que reciben están el robo por arranche, a accesorios de vehículos estacionados y el robo a domicilios.

Presume que los autores cruzan desde los sectores Cristo del Consuelo Las Malvinas. Como medidas para reducir estos delitos, los 14 agentes patrullan la zona durante las 24 horas y han creado un chat comunitario para este tipo de alertas.

Alicia duda, ya lo dijo, hasta de quienes visten de uniforme. Luz Marina hasta mandó a soldar tres seguros más en la puerta de entrada. Ella tampoco le abre la puerta a nadie. No grita, pero sí ametralla con preguntas, a través del intercomunicador instalado en la puerta, a quienes tocan el timbre. Alicia prefiere resguardarse en su balcón. En esta zona hay temor hasta de asomarse.

“Si va a salir, avise a la policía”

El subteniente Marco Novillo aconseja e insta a los moradores de La SaibaGeneral Villamil y Los Almendros a que prevengan estos delitos y avisen a la policía comunitaria cuando salgan de casa, sobre todo en esta época del año en que los delitos aumentan.

Él indicó que hay 14 agentes que hacen rondas constantes y dan acompañamiento. “Hay vecinos que se van de vacaciones y ellos deberían avisar para que el domicilio esté vigilado constantemente”, advirtió.

 

Fuente: Diario Expreso

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